Pies en el aire

Pies en el aire

miércoles, 29 de octubre de 2014

ERES ARTISTA PORQUE CORRES...


Siempre he considerado que el atletismo, o su especialidad más extendida -la carrera- pueden ser considerados un arte, un arte practicado por especialistas o por aficionados, con mayor o menor grado de dedicación, de excelencia y de fortuna.


Los artistas –de la carrera en este caso- atesoran, como en cualquier arte, unas cualidades que los hacen más o menos capacitados para las zancadas; pero las cualidades no son nada sin el trabajo, no vale la inspiración de un día. El escritor, el pintor… sufren si no son visitados por las musas o si su mente se bloquea, y su sufrimiento es fundamentalmente interno más que físico; el arte de la danza lastima el cuerpo del bailarín y el artista-corredor también sufre entrenando cada día y también conoce la angustia mental y el dolor físico de su cuerpo.

Hace unos años (2008 y 2009) escribí una serie de artículos para la revista Runner’s World, que voy a ir reproduciendo aquí, todos empezaban con la misma frase “ERES ARTISTA PORQUE CORRES…” y terminaban de igual manera: “…VIVO PARA EL ARTE, PARA EL ARTE DE CORRER”
Quise con ello honrar a los corredores, a todos aquellos que practican, que practicamos, El Arte de Correr.





sábado, 27 de septiembre de 2014

ESTADIO VALLEHERMOSO


Se puede decir que allí empecé a dar mis primeros pasos atléticos hace ya la friolera de 37 años. El Club Vallehermoso fue mi primer club, que pasó a denominarse Pepsi Vallehermoso, algunos pocos recordaréis la mítica camiseta naranja.
Me decía un amigo esta mañana que al quitar la pista del estadio a él le habían robado parte de su historia. Pienso lo mismo, me dolió su derribo y me dolió verla cerrada y vacía tantos años. Las cosas no vuelven a ser nunca como se recuerdan, pues cambian las circunstancias y cambiamos las personas, pero estoy segura de que volver a ver el mítico estadio con su pista de atletismo nos resarciría de estos años en que hemos vivido su ausencia y nos devolvería parte de nuestros recuerdos y nuestra historia. ¡Ojalá! 
El mitin de atletismo de 2007 puso el broche competitivo, y teóricamente provisional, al estadio de Vallehermoso, que durante 46 años de historia había acogido algunas de las más brillantes victorias nacionales e internacionales sobre...
MARCA.COM

jueves, 27 de febrero de 2014

PACO DE LUCÍA



AGUA CLARA, MÚSICA DE DIOSES


Durante más de cuarenta años, en distintas etapas de mi vida, me acompañó su guitarra. Era una guitarra que hablaba por sí sola, que no necesitaba de la compañía de una letra para ser entendida, para ser grande por sí misma.

 

Los acordes de su mayor éxito, “Entre dos aguas”, gastaron la aguja de mi tocadiscos y me ayudaron a educar la sensibilidad en mi juventud.
Y ya mayor, y ya corredora y escritora aficionada, la música de Paco de Lucía ha sido en múltiples ocasiones la melodía de mi más sentida escritura, la musa en los instantes de vacío, 
los sonidos recurrentes a los que acudí cada vez que necesité encontrar una palabra.






Los sones, que solo él era capaz de arrancar a su guitarra, no nadaban entre dos aguas pues eran limpios como el agua clara, fáciles de escuchar tanto por oídos expertos como profanos, eran acordes que conquistaban los corazones de cualquier clase y condición, que exaltaban el sentimiento, capaces de hacer buenos los malos momentos y excelentes los buenos, sonidos que acompañaban la vida, sencillos como es la música de los más grandes, la música de los dioses.

Notas de guitarra, nacidas tan perfectas que el tiempo no puede hacer más que reverenciarlas y velarlas eternamente.


D.E.P. 




domingo, 23 de febrero de 2014

2014: 50º ANIVERSARIO PISTA CUBIERTA

Así lo vivió ... AURORA PÉREZ: Amor a primera vista 


Se han cumplido 50 años del primer Campeonato de España Absoluto de Atletismo en Pista Cubierta y así viví yo la pista cubierta y así recuerdo aquellos años de ilusión:

Aurora Pérez compitiendo en un Memorial CagigalPista cubierta o Cross, Cross o pista cubierta, el dilema planteado para muchos mediofondistas a principio de temporada no albergaba para mí ninguna duda; la margarita, en mi caso, no llegaba a deshojarse pues siempre se inclinaba del lado cubierto y con una meta indiscutible año tras año: acudir al Campeonato de España. 

Para mí competir en pista cubierta siempre ha sido un placer, pues no recuerdo un momento en que no disfrutara enormemente. La planificación de la temporada invernal para el gran objetivo, los entrenos con la vista puesta en la pequeña y acogedora pista, la aproximación hacia el óptimo estado de forma, que conseguía recorriendo la geografía española de norte a sur (desde Oviedo y San Sebastián hasta Sevilla) en busca de acumular buenas sensaciones para ir en las mejores condiciones a la ciudad elegida como sede cada nueva temporada, todo ello lo afrontaba cada año con una ilusión inusitada. Era el colofón y cierre del atletismo de invierno. 

Llegué a participar en trece campeonatos de España, ocho de ellos consecutivos, consiguiendo siete medallas, siendo una de ellas de oro. Creo que he sido la atleta más veterana que ha participado en esta competición, fue en 2008 en Valencia, cuando se inauguró la nueva y flamante pista de la cuidad del Turia. Allí, con 50 años ya, batí el récord del mundo de 3.000m de mi categoría, lo que supuso un broche de oro para cerrar definitivamente mi vida de "atleta absoluta a cubierto" 

Pero en mi periplo bajo techo no podría desechar de mis recuerdos tantas tardes y tardes, no solo como atleta sino como espectadora entusiasta, en el emblemático Palacio de los Deportes madrileño. Los fines de semana y algún día entre semana, en que a uno no le tocaba saltar a la arena a batirse el cobre, era un lujo sentarse en las gradas del céntrico Palacio de Deportes y, pertrechados con una bolsa de patatas fritas, animar a los compañeros de entreno y a los nuevos amigos que ibas haciendo y con los que compartías tu afición. 

Es cierto que el atletismo es un deporte de esfuerzo y sufrimiento individual como pocos, que no siempre salen las carreras como uno quiere, que se cometen errores difícilmente subsanables, que en el tirón final alguien se cuela por la calle de dentro, que nos obcecamos en fiar el buen resultado a la última vuelta y esta es tan exigua que se acaba en un suspiro sin haber sabido jugar bien nuestras bazas, todo eso lo he vivido, por supuesto, pero al final queda el recuerdo de un sufrimiento pequeño como pequeña es la pista y pequeña es cada vuelta. 

He cometido todos los errores posibles que se pueden cometer en ese escenario y ahora que tanto he vivido, tanto he disfrutado y, sobre todo, tanto he aprendido, no entra, de momento, en mis cálculos cerrar mi vida de atleta bajo techo como veterana, porque sigo pensando en seguir cometiendo errores, aprendiendo de ellos y disfrutando de las pequeñas pista cubiertas.



http://www.rfea.es/50aniversario_pc/recuerdos_perez_aurora.asp


viernes, 3 de enero de 2014

Correr es mi credo



Porque a pesar del tiempo y a pesar de los años...


“Correr es mi norte y es mi credo, es mi doctrina y mi empeño, es la moda que yo sigo, mi pasado, mi presente, mi catarsis, mi futuro. Es la suma de caminos, me sustrae de mis enojos, multiplica mis destinos. Es mi condena cuando me rompo, es mi alegría si me repongo. Es mi puedo si yo quiero, no podría sin quererlo. Es la ilusión de la espera, es la espera ilusionada. Es la sombra que me sigue, la ciencia que yo persigo, la novela de mi vida, es mi estrella y es mi sino” ...


Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Agosto-2010)



lunes, 23 de diciembre de 2013



Allá por el mes de diciembre del año 2006 escribí para Runner's mi particular carta a Papá Noel. Como al releerla he visto que sigue vigente, volveré a pedir lo mismo.


CARTA A PAPÁ NOEL 

Dirección: Korvatunturi, Cerca de Rovaniemi 
Región: Laponia
País: Finlandia.

Querido Papá Noel:
Sabes que me gusta mucho correr y mi carta navideña gira siempre en torno a las mismas peticiones. Pero este año quiero cambiar, no te voy a pedir lo de siempre. Esta navidad quiero que mi chimenea se llene de quimeras.
Este año no te pido unas zapatillas nuevas, te pido unos pies ligeros, que vuelen sobre el suelo. Tampoco quiero el último modelo de pulsómetro, quiero esta vez un corazón fuerte, que suba sus pulsaciones sin medida con el esfuerzo y la ilusión cada día y baje con la recuperación, el descanso y la paz. Un corazón con pulsaciones alegres cuando en meta me cuelguen la medalla, o cuando sea mi rival el que espere mi llegada. Un corazón que acople sus latidos al ritmo de mis emociones corredoras.
Tampoco deseo un chubasquero para la lluvia, así ésta hará que en primavera y verano florezca mejor lo que sembré en invierno.
El año pasado te pedí buenas marcas, las hice y además conseguí los éxitos que buscaba y mas que no busqué; como sé que lo bueno ha de alternarse con lo no tan bueno, para así saber valorarlo más, este año te pido un buen libro de instrucciones para aprender a manejar bien los fracasos y las inevitables desilusiones que lleguen.
Sé que tampoco debo decirte que me traigas nuevos músculos y tendones para cuando los míos estén cansados, seguro que tu zurrón se llenará con deseos de este tipo, por eso solo quiero paciencia, para saber enfrentarme a los desaires de las lesiones y esperanza para tener la certeza de que mi mejor estado de forma volverá. La voluntad necesaria y sin límite, no te preocupes, ya la pondré yo.
No quiero otro ordenador, quiero un nuevo programa, para recuperar la ilusión cuando tiembla, y la seguridad cuando zozobra y a ser posible otro programa que al abrirlo, me marque paso a paso el camino para no caer nuevamente en los mismos errores. Dame también la dirección de un buscador, uno con el que encontrar las mejores sensaciones.
Un cronómetro querré que mida la ambición justa. Una mochila ligera que me permita llevar siempre conmigo sin esfuerzo, mis años y mis fantasías.
En fin, que el tiempo no me haga perder de vista los sueños, aunque no siempre se cumplan…
Ah! ¡Se me olvidaba, todo esto también lo quiero para mis amigos corredores!


Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Diciembre-2006)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Todo un lujo hablar con este atleta, gran deportista, pero sobre todo enorme como persona.

 


jueves, 11 de julio de 2013


Allá por el año 2008...escribía
 
TOCADA EN EL CORAZÓN
 
“La reacción de la gente la primera vez que ve una ópera es muy espectacular, o les encanta o les horroriza…” le dice Edward Lewis a Vivian Ward o Richard Gere a Julia Roberts, en una famosa película.

De igual forma correr encantó mi espíritu e impregnó mi alma. Al principio rozó mi piel, llegando a mi interior e instalándose sin remisión en cada parte de mí ser. Llenó los resquicios que dejó mi rebelde adolescencia y al acariciar mi corazón, el veneno se derramó para siempre en él, como en un enamoramiento alocado, atontado y ya fue imparable. Poco a poco como en el amor, primero adolescente, después maduro, supe de decepciones, de tristezas y de alegrías. Cada día las zapatillas a los pies de mi cama me hacían pensar en las experiencias que me esperaban y cada noche el cansancio placentero acunaba las ilusiones que a la mañana siguiente me despertarían con nuevos bríos.
 
Al anochecer, cuando el adormecimiento se iba apoderando de mí, me imaginaba corriendo sin esfuerzo, soñaba con patines en mis pies, con alas en mis brazos, y como un moderno Ícaro escapando de su prisión, rozaba el sol. Y al amanecer cuando todo se tornaba real, cuando la carroza volvía a ser calabaza, cuando la realidad inquietante de una nueva jornada amenazaba, cuando  los recuerdos de mi sueño se volvían borrosos, el deseo de iniciar de nuevo la carrera me hacía saltar como un resorte, mirar por la ventana y planificar el nuevo día en torno a mis zancadas. Se diluía la levedad soñada de mi cuerpo, el esfuerzo se hacía tangible, pero el veneno en mis venas iba poco a poco elevando mi pulso como queriendo llevarme al límite de las soñadas quimeras. Me descubría a mí misma tratando de explicar a mí alrededor las sensaciones que no sabía expresar, sintiéndome día a día incomprendida. Y volvía a pensar en el solaz de la noche para volverme a soñar ligera como una pluma, y ser Ícaro tocando el mar, pensando en cómo ser capaz al despertar de aferrar las emociones.
 
Quise por la mañana describirte mi sueño y no pude. Corrí mi primera carrera y sentí miedo, inquietud, expectación, temor y alegría. No me sentí ligera como una pluma, mis alas soñadas no me llevaron en volandas, conocí el esfuerzo, conocí el sufrimiento, las ganas de abandonar rondaron mi cabeza, pero experimenté en mi cuerpo y en mi mente la satisfacción de superar los pensamientos de derrota. Vi que la realidad siempre supera los sueños, y mi carrera fue real y superó mi mejor sueño. Volví con la mochila llena de nuevas impresiones que referirte, llena de inspiración, de novedades que contar, de fantasías que compartir, pero no tuve necesidad de decir nada, sé que mi mirada lo expresaba todo, sé que viste la ilusión de un niño en mis ojos, sé que nunca viste a nadie tan feliz. Desde entonces ya no busco explicaciones, a nadie quiero convencer, pues sé que a quien esos primeros pasos le tocan el corazón, si correr les encanta, será para siempre, “sí no… pueden aprender a apreciarlo pero nunca les llegará al corazón”, sentenció Edward Lewis y yo en mi madurez sigo encantada.
 

Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Mayo-2008)

martes, 15 de enero de 2013

RÉCORD DE EUROPA DE 3.000m Y 800m P.C. (F55)

                                         
                                              RECUPERANDO SENSACIONES


Después de un par de años buscando un estado de forma que se resistía a aparecer, como consecuencia de alguna lesión que no terminaba de remitir y tras la rotura accidental de un dedo del pie parece que vuelven, ahora sí, las buenas sensaciones. No son los récords en sí o las marcas lo que yo buscaba, pues nunca sabes cómo te va a afectar el paso de los años, esto es lo malo…y lo bueno de la edad. Lo malo porque aún haciendo las cosas bien la respuesta de tu cuerpo es una incógnita, y lo bueno porque esa duda que persiste, esa incertidumbre es lo que hace que se siga alimentando la ilusión.
 
Para mí lo importante por tanto, más que la marca en sí ha sido, en este caso, haber recuperado ese “punto” de sufrimiento que me ha permitido conseguir vuelta tras vuelta, hasta 16, mantener la concentración, sin dejar a las piernas dormirse ni bajar el ritmo. Esto no es solo mérito mío por supuesto, la ayuda de las “liebres”, a lo largo de esos días de entreno con sus buenos y malos momentos, y la buena planificación (en mi caso de mi entrenador) han sido claves básicas.

Por tanto conseguido el primer objetivo de la temporada: "Recuperando sensaciones”


Zaragoza 12-Enero-2013 



domingo, 21 de octubre de 2012

CARRERA DEL NIÑO 2012

Primera carrera de la temporada y experiencia positiva.
Un buen día, una buena carrera y una buena causa.




domingo, 22 de julio de 2012

DURANGO-2012

La última carrera de la temporada y no pudo ser. Tres carreras en 5:00, una en 5:01 y otra en 5:02...
El sub-5' en los 1.500m se resistió una vez más, otro tiro al poste.
Aún así una buena tarde de atletismo veterano en Durango, un placer y con Txapela incluida.


jueves, 21 de junio de 2012

POR AZAR



Cuando me faltas te añoro, cuando me rompo te lloro y a veces, cuando te tengo, en mi inconsciencia te ignoro. Te necesito como el aire, como es obligado respirar, como el café que me espabila, como la luz que me ilumina.
En ti hallo la inspiración que me hace vivir otras vidas, a ti dedico mis suspiros, que son suspiros de alegría, aunque mi alma se esté muriendo de asfixia. Me gustan de ti tus silencios y soledades, también tus ruidos y algarabías, el sonrojo que me provocas, la taquicardia que en mí produces.
El azar, que me hizo antaño quererte y trabó mi relación con las zancadas, me sigue hoy haciendo deudora de los beneficios que consigo y por eso mismo preciso, al despertar la mañana, volver a calzar mis pies y salir a trotar mundos, para buscar más motivos de turbarse a mis sentidos, de renacer a mi ser y a mi corazón de seguir, persiguiendo los latidos, a fin de renovar los votos que forjaron mi amistad contigo………………….

.................Por todas estas razones, si fueras una persona, de viva voz te declararía mi afecto, pero vives en mi mente y te expresas con mis piernas y ellas escriben las letras que describen mi pasión, haciéndome declararte que te echo de menos cuando mi pulso, que en tu presencia se altera, se muestra lento y esquivo a la emoción que concitas. Y te extraño, en esa ausencia de palpitaciones de un corazón entregado, que tú enseñaste un buen día a batir acelerado.

Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Junio-2012)

domingo, 10 de junio de 2012

ZANCADAS ENCADENADAS


Cada zancada es un sueño, es un sueño de altos vuelos, vuelos que siembran brotes, brotes que son el germen, germen de nuevos pasos, pasos que son devotos, devotos de los caminos, caminos que son la puerta, son la puerta hacia el destino, el destino de correr, de correr tras la ilusión, ilusión por tragar millas, millas que son infinitas, infinitas como el tesón, el tesón que no da tregua, tregua para el cansancio, cansancio que es el reflejo, el reflejo de un ardor, ardor por subir peldaños, peldaños hasta la cumbre, cumbre que llega al cielo, cielo que es la morada, morada de las quimeras, quimeras que son un soplo, un soplo lleno de vida, vida que trae cada día, cada día un nuevo eco, eco que atrae los sonidos, sonidos que emiten los pies, pies que son la herramienta, herramienta que ara la tierra, la tierra que es el sostén, sostén de las esperanzas, esperanzas que son símbolo, símbolo de un latido, latido de un corazón, corazón de corredor....
Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Diciembre-2010)      

domingo, 27 de mayo de 2012

Una curiosa reflexión


"¿Es feliz el agua? ¿Es feliz el mar? Sencillamente es y estamos aquí. Pero vivir duele, duele también, los árboles sufren como nosotros al crecer. Debe de doler ser un árbol. Como cuando a un niño le duelen los dientes. Duele. Y es un dolor muchas veces improductivo. Y no quiere decir que sea un dolor malo, puede ser un dolor feliz"

(Antony Hegarty)

domingo, 18 de marzo de 2012

sábado, 10 de diciembre de 2011

CORRIENDO APRENDÍ


Corriendo aprendí que la tensión en mis músculos distendía la confusión que vivía en mi cerebro.
Corriendo aprendí que el sufrimiento que descosía por fuera mi cuerpo entero, remendaba por dentro mis entretelas.
Corriendo aprendí que el gesto huraño que adornaba a veces mi cara, relajaba el mal humor que albergaba en mi interior.
Corriendo aprendí que no llegar la primera me brindaba la ocasión para volver a intentarlo.
Corriendo aprendí que seguir cuando todo estaba en contra era un refuerzo de mi autoestima.
Corriendo aprendí que cuando la fatiga física me plantaba cara yo ganaba la partida a las agonías de mi mente.
Corriendo aprendí que cuando mis piernas se dañaban nacía una firme voluntad que las reparaba.
Corriendo aprendí que los dolores que me acompañaban no eran sino anestesia para mis sinsabores.
Corriendo aprendí que los pesares por no alcanzar un reto avivaban los rescoldos para futuros proyectos.
Corriendo aprendí que los pasitos cortos también me llevaban a lejanos paraísos.
Corriendo aprendí a dominar largamente los ritmos lentos, y estos me conquistaron y cuando estuve preparada para cadencias más rápidas, éstas me subyugaron y aprendí a disfrutar de la prisa por no llegar a ningún lado.
Corriendo aprendí a apetecer el descanso pero enseguida volvía pues anhelaba el cansancio.
Corriendo aprendí a desear que el esfuerzo humedeciera mi frente, sin necesitad de que el sol saliera o que las nubes lloraran.
Corriendo aprendí que cada gota de sudor regaba de ideas mi imaginación, que mi respiración agitada expulsaba mi sinvivir, que el frecuente jadear alejaba inútiles pensamientos.
Corriendo aprendí que pese a quedar sin aliento no se escapaba mi vida sino que, bien al contrario, cobraba mayor valor.
Corriendo aprendí a rodearme de números, a arañar unos segundos, a aquilatar los minutos, a progresar en el tiempo.
Corriendo aprendí a vivir midiendo distancias, a apurar incertidumbres, a capear temporales para llegar a mí misma.
Corriendo aprendí a patear los caminos, a doctorarme en sus sendas, a averiguar sus secretos, a desechar los atajos, a repostar en las fuentes, a reposar en los claros.
Corriendo aprendí a encontrar en cada árbol la oportunidad de una sombra y evitar en cada raíz la posibilidad de un tropiezo.
Corriendo aprendí que el duermevela constante que algunas noches padecía era tan sólo antesala para nuevos desafíos.
Corriendo aprendí que el recuerdo vespertino de los rigores sufridos allanaban el trayecto a esperanzas venideras.
Corriendo aprendí que cada pisada que daba descorría el tupido velo que me impedía vencer el estúpido desasosiego.
Corriendo aprendí que mi instinto resolvía los dislates que la razón no sabía o las cuitas que mi alma desconocía.
Corriendo aprendí que el corazón que en mí latía desalojaba en sus sístoles todos los malos farios para acoger en sus diástoles todas las buenas nuevas.
Y así, corriendo y corriendo, aprendí a vivir al día, a abrir los ojos al mundo, a conocer alegrías.

Aurora Pérez (Publicado en Runner's World -Noviembre-2011)